Salario mínimo en el Reino Unido 2026: lo que realmente cambia (y lo que no)
Cada abril ocurre algo aparentemente rutinario en el Reino Unido: una cifra cambia y todo sigue igual. O eso parece. En 2026, el salario mínimo vuelve a moverse, pero esta vez arrastra consecuencias silenciosas que no aparecen en el titular.
Algunos trabajos se encarecen, otros se vuelven inviables y ciertos costes cotidianos empiezan a tener sentido. Para entender qué cambia de verdad —y qué no—, hay que mirar más allá del número.

Una idea vieja, una herramienta nueva
El Reino Unido debatía un salario mínimo desde finales del siglo XIX. Pero no fue hasta 1999 cuando entró en vigor de forma real, con una tarifa inicial de £3,60 por hora.
Durante años fue un suelo modesto. Hoy, es un pilar central de la política económica.
La clave de este sistema es la Low Pay Commission (LPC), un organismo independiente formado por empresarios, sindicatos y académicos. Su función: recomendar al gobierno cuánto debe subir el salario mínimo cada año, equilibrando salarios, empleo y viabilidad empresarial.
Cómo funciona el salario mínimo en 2026
En 2026, el sistema es más simple que antes, pero más ambicioso.
Desde 2024, el National Living Wage (NLW) se aplica a todos los trabajadores de 21 años o más. Ya no es solo para mayores de 23 o 25, como en el pasado.
- National Living Wage (21 años o más)
- Tarifa 18–20 años
- Tarifa 16–17 años
- Tarifa para aprendices
Las tarifas se revisan cada año y entran en vigor el 1 de abril. Si trabajas en Reino Unido, esa fecha importa más que el Año Nuevo.

Salario mínimo en el Reino Unido: tasas oficiales 2026
Estas son las tasas oficiales en vigor desde el 1 de abril de 2026, confirmadas por el Gobierno británico y la Low Pay Commission:
| Grupo de edad | Tarifa por hora |
|---|---|
| 21 años o más (NLW) | £12,71 |
| 18–20 años | £10,85 |
| 16–17 años | £8,00 |
| Aprendices | £8,00 |
Para ponerlo en contexto: un trabajador a tiempo completo (37,5 horas) con NLW gana alrededor de £24.800 brutos al año antes de impuestos.
El dato que casi nadie menciona
El salario mínimo de 2026 equivale aproximadamente al 66% del salario medio británico.
Eso no es casualidad. Es un objetivo político explícito.
En otras palabras: el salario mínimo ya no solo protege contra sueldos abusivos. Está diseñado para empujar hacia arriba toda la base del mercado laboral.
¿Cuántas personas se ven afectadas en 2026?
Según estimaciones oficiales, los aumentos de 2026 benefician directamente a más de 2,5 millones de trabajadores en todo el Reino Unido.
- Aproximadamente 2,3 millones de trabajadores mayores de 21 años
- Más de 300.000 jóvenes entre 16 y 20 años
- Decenas de miles de aprendices
Los sectores más afectados siguen siendo los mismos: hostelería, comercio minorista, limpieza, logística, cuidados y servicios sociales.

Quién está cubierto (y quién no)
El salario mínimo se aplica a casi todos los trabajadores, incluidos:
- Contratos fijos y temporales
- Trabajadores de agencia
- Contratos de cero horas
Las principales excepciones siguen siendo:
- Autónomos reales
- Voluntarios
- Directores de empresa sin contrato laboral
- Fuerzas armadas
El responsable legal de pagar el salario mínimo es siempre el empleador, nunca el cliente ni la agencia intermediaria.
El impacto real en los trabajadores
Para quienes mantienen su empleo, el efecto es claro: más ingresos, menos salarios extremos y mayor estabilidad.
Pero hay una tensión incómoda.
Los estudios de la LPC muestran que los jóvenes son los más sensibles a subidas rápidas. Por eso las tarifas por edad siguen existiendo, aunque el gobierno planea eliminarlas gradualmente a partir de 2027.

El lado empresarial: menos drama, más ajustes
Las predicciones catastróficas no se han cumplido. No ha habido una destrucción masiva de empleo.
Pero tampoco ha sido gratis.
Las empresas han respondido de formas muy concretas:
- Reducción de horas en lugar de despidos
- Subidas de precios moderadas
- Menos contratación de personal junior
- Compresión salarial (menos diferencia entre puestos)
Las pequeñas empresas son las más expuestas. Tienen menos margen para absorber costes y menos poder para subir precios.
¿Debe seguir subiendo el salario mínimo?
Esta es la pregunta que define el futuro.
El consenso político sigue siendo amplio: el salario mínimo debe crecer al menos en línea con los salarios medios.
El desacuerdo está en el ritmo. Con inflación todavía elevada y crecimiento económico frágil, cada aumento es ahora una decisión de alto riesgo.
Cerrar el círculo
Al principio dijimos que el salario mínimo no es solo un número.
Después de ver las cifras de 2026, queda claro por qué.
Es una herramienta que redefine el mercado laboral, redistribuye riesgos y decide silenciosamente quién tiene una oportunidad y quién no.
Y eso explica por qué cada abril, en Reino Unido, no solo suben los salarios: se reajusta todo el sistema.







